La Vida es Como un Sueño

Life is Like a Dream

Todos vivimos en un sueño, claro que cada uno tiene el suyo propio, personal e irrepetible (parecido puede ser, pero igual jamás). Creo que la vida es como sueño... porque las cosas que a veces pasan... parecen no ser reales o las personas que conoces son tan buenas que parecen ser de otro planeta... las cosas pueden ser perfectas, te puede ir bien en los estudios, con tus amistades, familia, relaciones, sexo o todo en general... y la vida pareciera como si estuvieras viviendo en un sueño....

Pero de pronto todo puede cambiar y se convierte en una pesadilla... te va mal en los estudios, te peleas con tus amigos y tu familia, se terminan las relaciones, el sexo puede ser malo o quizás puedes llegar a no tenerlo (lo que es mucho peor) y tu vida de pronto se convierte en una verdadera mierda y todo se vuelve una oscuridad absoluta...

Y de pronto... aparece un brillo de luz por el que comienzas a surgir nuevamente, cosas buenas te comienzan a pasar, nuevas experiencias y encuentros que te hacen pensar que puedes tener otra oportunidad para ser feliz... Pero luego te das cuenta que toda esa felicidad se vuelve a terminar... y llega una ola de energías negativas para cagarte toda la alegría que podía existir en ti... una completa depresión...

¿Parece como si fuera un sueño no?... Cambiando las cosas en segundos... te suceden situaciones que jamás pensaste en la vida que te podrían ocurrir y que irónicamente creíste que solo podían pasar en sueños porque resultan ser demasiado increíbles o irreales. Así es como la vida resulta ser un sueño... un largo sueño del que no pareces nunca despertar...

Pero llegamos a un punto... en el que este largo sueño, en el que luchamos tanto y conseguimos finalmente ser felices y mantenernos en pie venciendo a la adversidad... de pronto se termina y caemos profundamente en un silencio que no tendrá fin...

Así es la vida como un sueño... se nace y se crece teniendo nuevas experiencias que son inimaginables... pasando por alegrías y depresiones, conociendo miles de nuevas personas que aportan cosas para que ese sueño que es la vida sea mejor y cuando llegamos al máximo nivel... despertamos en una irónica y dolorosa despedida...

4 comentarios:

betulo dijo...

Más que sueño, tu descripción de la vida es una pesadilla.

¿Qué sería de un cuadro sin las sombras para realzar el tema central? El sueño de la vida que merece tenerse es el que se acaba concibiendo esas sombras como imprescindibles para llevarlo a cabo.

Arceus dijo...

No es una pesadilla... es solo que uno pasa por sueños y pesadillas y así es la vida...

Matías Irarrázabal dijo...

Interesante tema, pero una crítica quizás confundes algo, la vida simplemente es la realidad en donde te desenvulves realizando acciones que podrían ocasionar logros que se parezcan a tu sueño o traer como consecencias desfavorable asimilables a pesadillas..siempre existe un grado de descontrol pese a tener todos los cálculos en tu mente, pero hay un alto grado de voluntad en la vida, al llamar sueño a la vida pareciera se que no tuvieras forjando tu propia existencia, y seas esclavo de un destino fatídico de ilusiones, como lo plantea Pedro Calderón de la Barca.

un saludo, y sigue escribiendo.

Mefista dijo...

Es interesante plantear esa cuestión, pero mucho ojo con el símil.

Recordemos que en "La vida es sueño" (preciosa obra de teatro, quien pueda ir a verla que vaya), Calderón de la Barca no se refiere al carácter transitorio/finito/absurdo de los hechos y experiencias vitales, sino al dilema que encarna el personaje del príncipe Segismundo y que más tiene que ver con el conocimiento de uno mismo que con "sentirse bien por un rato y al otro no cuando todo se acaba". Es una cuestión harto más profunda.

Segismundo vivió toda su vida encerrado en una mazmorra, en la oscuridad, y la libertad que se le devuelve lo desconcierta a tal punto que no está seguro de si sueña o permanece vigil... de hecho, esa confusión le lleva a comportarse errático y cruel. Sólo consigue vencer esa confusión y evolucionar como persona en el momento en que llega a conocerse a él mismo, a entenderse, y a buscar el bien. Podríamos compararlo con la consigna socrática de "conócete a ti mismo", porque el conocimiento (así lo entendía Sócrates) es el que permite llegar al bien; o si se quiere, dar un pequeño salto al pensamiento platónico maduro visto desde el mito de la Caverna: vivimos en las tinieblas y son lo único que conocemos, tanto así que la sola visión de la luz nos atemoriza de buenas a primeras, y sólo somos realmente libres de esa prisión de sombras y penumbras cuando abrazamos la luz, el conocimiento que Platón equiparaba a la idea suprema del Bien.

El Segismundo de Calderón de la Barca encarna eso: arriesgarnos a salir de nuestra sombría mazmorra y abrazar la luz para conocernos a nosotros mismos; sólo entonces somos dueños de nosotros. Cada quien conoce las paredes de su propia mazmorra: siguiendo el hilo de tu nota, podrían ser esas experiencias a las que nos aferranos denodadamente y fuera de las cuales no queremos salir, por miedo a que se terminen y entonces nos dejen esa sensación de vacío, algo así como "¿y ahora qué?".

Al contrario del príncipe Segismundo deberíamos tener cuidado de no despeñar imprudentemente a nuestra razón (creo que ocurría en el acto II de la obra), ni acurrucarnos en el rincón más oscuro de una mazmorra sólo porque "nos atemoriza lo que no conocemos, la luz; preferimos la familiaridad de las sombras de nuestro encierro". Y al igual que él, sí tenemos que abogar por conocernos mejor a nosotros mismos y superarnos, sólo así podemos ser dueños de nosotros.

Publicar un comentario en la entrada